Edurne Pasaban

Mi afición por la montaña comenzó desde muy joven, de la mano de mis padres. Ellos me inculcaron el amor por las montañas y el respeto por las personas. Me enseñaron a amar lo que tenía y a luchar y a sacrificarme por lo que quería.

La montaña ha sido para mí una escuela de vida, a través de ella he conocido parajes increíbles, culturas diferentes y personas maravillosas. Diferentes viajes me llevaron a perfilar mi carrera como alpinista profesional al frente de más de una veintena de expediciones por el Himalaya. Gracias a ello, he conseguido coronar las catorce cumbres más altas del planeta, siendo la primera mujer del mundo en conseguirlo.

Desde mi primer viaje a Nepal, en el año 98, me enamoré de sus montañas y de su gente. Ellos han sido mi casa, mis compañeros de expedición y de vida. El amor que sentíamos por esas tierras nos llevó a un grupo de montañeros a crear la Fundación Montañeros por el Himalaya, con el objetivo de poder ayudar a todas esas personas que nos han dado todo lo que tenían cada vez que acudimos a sus países.

Para mí la fundación es una parte de mi vida, al igual que lo fueron los 14 ocho miles. He dedicado más de 15 años a escalar el Himalaya y estoy orgullosa de haber culminado los 14 picos. Ahora nos queda un largo camino por recorrer con la fundación. Ésa será una de mis nuevas cumbres: poder conseguir que los niños que me han regalado tantas sonrisas, puedan optar a una educación y una vida de oportunidades.

Edurne Pasaban
www.edurnepasaban.com